Lo primero que he de comentar es que por motivos personales no podré asistir al pleno de la Junta de Centro a celebrar el día 18 de julio en el que se va a tratar precisamente este tema, las Guías Docentes para el curso 2017 /18.

Las Guías Docentes de las asignaturas constituyen el documento básico de referencia para los estudiantes y profesores. Su propósito es el de detallar todos los aspectos de una asignatura: su contenido, la metodología docente, sus sistemas de evaluación, etc. Dado que se deben publicar antes del período de matriculación, permiten al estudiante saber las condiciones bajo las que se está matriculando.

Tras revisar todas las Guías Docentes que el tiempo del que he dispuesto me ha permitido, he encontrado defectos graves en muchas de ellas. Hablo de defectos graves porque no son simples problemas de forma, sino que directamente incumplen la Normativa de Evaluación y Calificación de la Universidad de Granada.

Una gran parte de las Guías Docentes ignoran completamente el punto 2.4 de dicha normativa, que reproduzco parcialmente a continuación:

Artículo 4. Guía Docente de la asignatura

  1. La Guía Docente deberá contener, al menos:

    • El sistema y los criterios de evaluación, así como las ponderaciones de cada una de las actividades que correspondan en la calificación final de las convocatorias ordinarias y extraordinarias.

Conviene resaltar la parte que dice “cada una de las actividades”. Si una Guía Docente divide la calificación final en distintos bloques como “Teoría”, “Prácticas” o “Seminarios”, y no se indican las ponderaciones de las actividades que los componen, entonces para mí es evidente que está incumpliendo la normativa.

Por otro lado, hay algunas Guías Docentes que incumplen el punto 7.2 de la normativa, que dice:

Artículo 7. Evaluación continua.

  1. (…) Para garantizar que la evaluación sea diversificada, ninguna de las pruebas o actividades que constituyan la evaluación continua podrá suponer por si misma más del 70% de la calificación final de la asignatura.

Asignaturas como por ejemplo Lógica y Métodos Discretos del Doble Grado en Ingeniería Informática y Matemáticas incumplen este punto al permitir realizar un examen únicamente, algo reservado al procedimiento de evaluación única final.

Finalmente, la implantación de la evaluación continua sigue estancada. Salvo alguna excepción la mayoría de asignaturas aún siguen el modelo de evaluación con examen final (adaptado, eso sí, a la normativa, contando no más de un 70% de la calificación final). También se da el caso de algunas Guías Docentes que en sus apartados relativos al régimen de asistencia afirman que aunque la asistencia a clase es opcional, la participación activa en clase (de la que no se suele tomar nota, por cierto) y la resolución de ejercicios planteados forman parte de la evaluación, a pesar de que este hecho no aparece recogido en el apartado correspondiente. Es decir, que como mucho servirá para que el profesor tenga una imagen positiva del estudiante a la hora de corregir (si se acuerda, claro).

Tenemos que trabajar desde los Departamentos para corregir estos defectos. La Junta de Centro de la ETSIIT no se puede permitir aprobar guías que contravienen la normativa.